Cuando la mirada se enclava en los devastados cerros de Soacha tan solo se divisa un panorama de cemento y ladrillo, enmarcado por una minería ilegal y la depredación de los recursos naturales. Resulta paradójico que en estos olvidados parajes subsistan personas aferradas a la actividad agrícola.
El pasado 2 de julio, se anunció por parte de la Secretaría de Agricultura de Cundinamarca, y del Ministerio del mismo ramo, la liberación de casi $30 mil millones para impulsar el agro del departamento a través de diferentes mecanismos encaminados al apoyo de pequeños agricultores y cadenas productivas.







