El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) anuncia el lanzamiento de la Primera Oferta de Formación Presencial y a Distancia 2026, que contempla los niveles de formación: Auxiliar, Operario, Técnico, Tecnólogo y Profundización.
Esta convocatoria incluye programas alineados con las necesidades actuales del mercado laboral, orientados a fortalecer las competencias de los aprendices, ampliar sus oportunidades de empleabilidad e incentivar el emprendimiento en las distintas regiones del país.
La oferta está dirigida a colombianos y a extranjeros con su situación legal definida que deseen dignificar sus quehaceres mediante la adquisición de nuevas habilidades, mejorar su perfil profesional y acceder a oportunidades laborales en sectores estratégicos de la economía.
“Queremos contarles a todos que desde el SENA, el próximo 29 de enero, abrimos nuestra primera convocatoria de formación presencial y a distancia. Esta es una oportunidad para todos aquellos que quieran obtener formación gratuita y de calidad. Tendremos más de 200 programas y más de 41.000 cupos donde todos pueden acceder”, explicó Yecid Torres, profesional de la Dirección de Formación Profesional.
Orlando Molano, director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), anunció el inicio de la construcción de un puente vehicular en la intersección de la av. Agoberto Mejía (carrera 80) con la diagonal 2, en el sector de Corabastos, con el que se beneficiarán las personas que se movilizan en sentido oriente-sur por este importante sector comercial de la ciudad.
“Arranca la etapa de obra de este proyecto que va a beneficiar a más de 300 000 personas de barrios como María Paz, El Amparo y Patio Bonito y, en general, a quienes vienen del oriente hacia el sur, hacia Bosa. Este proyecto, que debe estar terminado en el segundo semestre del 2027, va a mejorar la movilidad, la seguridad y, sobre todo, la calidad de vida de los bogotanos. Estamos construyendo una Bogotá del futuro, una Bogotá moderna y más conectada”, afirmó el director Molano.
Se trata de un puente de dos carriles, en sentido oriente-sur, de concreto reforzado, con una longitud de 383,98 m (incluidos los aproches), un gálibo (altura) de 6.45 m y un ancho útil para circulación de 7.40 m, que mejorará la movilidad de los más de 20 000 vehículos que, en promedio, transitan en un día por la intersección entre la Agoberto Mejía (carrera 80) y la diagonal 2 (provenientes de la av. Las Américas).
Adicionalmente, se construirán 5369,80 m2 de espacio público, 0,207 km de ciclorruta y 0,503 km de retornos. Asimismo, al finalizar la obra, el sector contará con 65 nuevos árboles, 826,95m2 de zonas verdes, 2967,92m2 de jardinería y dos zonas de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS).
Este proyecto, que tiene un valor superior a los 62 mil millones de pesos, estará a cargo del Consorcio PROBOGOTÁ 17, con la interventoría del Consorcio MAB Ingeniería, está proyectado para estar finalizado en el segundo semestre del 2027.
Bogotá también interviene la av. Los Muiscas
Bogotá, a través de la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV), el Fondo de Desarrollo Local de Kennedy y el IDU interviene, desde el pasado 9 de enero, 17 segmentos viales en la av. Los Muiscas (diagonal 38 sur), entre la av. Agoberto Mejía y la av. Ciudad de Cali, eje fundamental para el tráfico pesado y comercial de la central de abastos más grande del país, principalmente los accesos por las puertas 7, 8 y 9.
“Cumpliendo la instrucción del alcalde, Carlos Fernando Galán, la UMV, el IDU y el Fondo de Desarrollo Local de Kennedy, estamos interviniendo la avenida Los Muiscas, entre la av. Agoberto Mejía y la av. Ciudad de Cali, en el sector de Corabastos. Son cerca de 900 m de vía que vamos a estar interviniendo para mejorar la movilidad y se vea un acceso más tranquilo y con mejor fluidez en este sector”, informó Mónica Rueda, directora de la UMV.
En cinco segmentos se realizarán labores de parcheo (reparación de daños específicos como baches, grietas profundas o hundimientos), mientras que en los otros 12 segmentos se ejecutarán acciones de fresado estabilizado (retiro y reemplazo de una capa de la superficie de asfalto). Además, se instalará una capa final de mezcla asfáltica en caliente, lo que permitirá una mayor resistencia, durabilidad y mejor desempeño de la vía, optimizando las condiciones de circulación para transportadores, comerciantes y ciudadanos.
Estas obras beneficiarán a más de 280 mil personas que diariamente se movilizan por el sector de Corabastos, mejorando la movilidad, la conectividad, la accesibilidad peatonal y, en general, la calidad de vida de quienes dependen de este importante corredor vial.
El director del IDU, Orlando Molano, estuvo en el grupo 3 de la av. 68, que comprende de la av. de Las Américas hasta la calle 13, verificando los avances del grupo y en particular del paso deprimido (hito de este grupo) que permitirá habilitar el paso de buses de TransMilenio para conectar la av. de Las Américas con la av. 68 y después con los grupos 4 y 5. A corte del 29 de diciembre de 2025, este hito ya alcanzaba un 79,29 %.
“Este deprimido es bidireccional y es para TransMIlenio. Tiene 480 metros de largo y yatenemos más de 300 metros terminados, esperamos que a finales de febrero se conecten los dos extremos. Cuando llegamos, en enero de 2024, el porcentaje de obra, de todo el grupo 3, era de 36 %, ya superamos más del 70 %. El deprimido fue recibido en un 13 % y ahora ya tiene cerca del 80 %”, explicó el director desde el propio deprimido.
Entre las actividades más recientes del deprimido, ya se completó al 100 % la instalación de pilotes (columnas profundas de concreto que sostienen la obra desde el subsuelo) y la hincada de tablestacas (muros del deprimido: láminas de acero que se clavan en el terreno para evitar que la tierra se desplace). Actualmente, los trabajos se concentran en la construcción de las vigas superiores, así como en las excavaciones de primer y segundo nivel.
En varios módulos del deprimido ya se ejecutó la losa de fondo, y restan cerca de 100 metros para que los dos extremos se encuentren y empalmar el tramo del deprimido que viene de la avenida Américas con el de la avenida 68.
“El alcalde Carlos Fernando Galán nos ha pedido que aceleremos este tramo para tener una ciudad más conectada y más moderna. Esto va a mejorar la movilidad, la seguridad, pero sobre todo la calidad de vida de todos los bogotanos”, agregó el director del IDU.
El grupo 3 de la av. 68 comprende una extensión de 1,04 kilómetros e incluye la intervención de 23 911 m2 de espacio público, 7228 m2 de zonas verdes. El proyecto contempla además un puente peatonal que ya fue puesto en servicio el año pasado, la construcción de 0,84 km de ciclorruta. También, se construye la estación de TransMilenio de Calle 11 en la que se realiza el montaje de los vagones norte y sur, además de las pasarelas y la cubierta, lo que permitirá aumentar significativamente el avance de la estación.
En Usme, al suroriente de Bogotá, donde la neblina baja y endurece los dedos, María Ramírez inicia su jornada cuando la ciudad todavía duerme. En su parcela revisa el riego, corta la hierba, separa lo que va para venta directa y apila en canastillas los alimentos que siembra en su huerta (brócolis, lechugas de varias clases, cebollas, kale, espinaca y acelga), alimentos que comemos -sin saberlo- en algunos restaurantes de la ciudad o en las mesas de los más de 11 millones de habitantes que reúnen Bogotá y Cundinamarca.
“Ser campesina es donde yo vivo, donde yo trabajo… de donde no quisiera salir nunca”, dice, María. Un sentir que comparte con Heiner Alfonso Ramírez Poveda, vecino de la vereda El Destino (Bajo Sumapaz), un joven de 30 años para quien “el campo es trabajo duro, pero también tranquilidad y cariño por el territorio”. Decidido bajo la promesa de un campo mejor, organizó junto a otros jóvenes una asociación que hoy integran ocho hombres y seis mujeres, productores de alimentos, pero también de esperanza y transformación.
Sus historias no son una postal, son la puerta de entrada a una pregunta urgente para 2026: ¿por qué, teniendo comida tan cerca, a veces es tan difícil comer fresco y a buen precio en la capital? Pregunta que dio origen a Aliméntate de Región, el proyecto que en alianza entre la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, la RAP-E Región Central y la FAO ha puesto en marcha el SARA (Sistema de Abastecimiento Regional Agroalimentario): la radiografía técnica que explica, con datos, qué produce el territorio, qué tan bien se aprovecha y qué frena un abastecimiento justo.
Esta radiografía arranca con una paradoja: dentro de la frontera agrícola de Bogotá-Cundinamarca hay 1,5 millones de hectáreas, pero solo el 18,2 % está en uso, lo que significa que se aprovecha menos de dos de cada diez hectáreas disponibles. A lo que se suma la alta concentración y baja diversidad con cultivos como papa, caña panelera, mango, tomate, zanahoria y plátano que dominan la producción local.
Hay potencial en tierras, manos y experiencia, pero este no se activa solo con sembrar más, se activa con reglas, servicios y mercados que funcionen.
En la localidad 18 de Rafael Uribe Uribe, al sur de Bogotá, existe una historia que no se borra con el paso del tiempo. Una historia tejida con agua, manos trabajadoras y encuentros cotidianos que, más de cien años después, sigue viva en la memoria de quienes crecieron alrededor de los nacederos del barrio Diana Turbay.
Las lavanderas marcaron la vida de varias generaciones. Sus pasos, semana tras semana, llegaban desde distintos puntos del territorio hasta los lugares donde el agua corría limpia. Allí no solo se lavaba ropa: se compartían alimentos, se contaban las noticias del barrio, nacían amistades, se hablaba de amores y se vivían las primeras emociones de la infancia. Así lo recuerdan Alicia Gómez, Pedro Cano, Ester Romero y Nelly Guevara, testigos de una época donde la comunidad se encontraba alrededor del agua.
Para Alicia Gómez, los recuerdos siguen intactos: “En la Piedra del Amor me dieron el primer beso. Eran épocas muy bonitas, por la inocencia y las experiencias que vivíamos con los niños de nuestra edad”.
Con diplomas en mano, abrazos de orgullo y lágrimas de emoción, más de 120 personas celebraron el cumplimiento de un sueño: culminar sus estudios de bachillerato y formación técnica gracias a la Fundación Multiétnica Mujeres Guerreras, en una ceremonia que reunió a familias, docentes y estudiantes en el sur de Bogotá.
La Fundación Multiétnica Mujeres Guerreras celebró la graduación de la segunda promoción del año, integrada por bachilleres y técnicos formados en distintas áreas y perfiles laborales.
Uno de ellos es Giovanni Córdoba López, quien destacó que completar su proceso académico representa una nueva oportunidad para su proyecto de vida. “Para mí no fue fácil estudiar y trabajar al mismo tiempo, pero hoy siento que todo el esfuerzo valió la pena. Este logro también es para mi familia, que nunca dejó de apoyarme”, expresó el graduado.
En las calles de la localidad Rafael Uribe Uribe hay una presencia que no siempre se ve, pero que se siente. Es la de Georgina Aponte, una mujer que desde hace más de 25 años ha convertido el amor por los animales en una causa de vida. Su historia no se mide en reconocimientos, sino en huellas: las de cientos de animales que han encontrado cuidado, alivio y una segunda oportunidad gracias a su trabajo incansable.
Georgina no distingue entre sol o lluvia, entre escasez o abundancia. Su compromiso con los animales, especialmente con aquellos que viven en condición de calle, ha sido constante y profundo. Jornadas de esterilización, vacunación y desparasitación hacen parte de una labor que ha logrado impactar de manera directa el bienestar animal en la localidad. A esto se suman los talleres de sensibilización sobre tenencia responsable, espacios en los que la comunidad aprende que el cuidado de los animales también es un acto de responsabilidad colectiva.
Su liderazgo trascendió la acción voluntaria y se convirtió en participación ciudadana. Georgina fue la gestora de la creación del Consejo Local de Protección Animal en la localidad 18, una iniciativa pionera en Bogotá que abrió el camino para que la defensa de los animales tuviera voz y espacio en las decisiones comunitarias. Gracias a este proceso, hoy el bienestar animal hace parte de la agenda local y de los ejercicios de participación.
“Su labor como animalista es admirable, su trabajo es maravilloso en favor de estos seres que requieren de nuestra ayuda solidaria. Sin importar las condiciones del tiempo o las dificultades económicas, ella siempre está ahí para ellos. Georgina es un ejemplo a seguir, es un ángel para los animales”, afirma Luisa María Arenas, médica zootecnista, quien ha sido testigo de su entrega.