Colombia vivió este domingo un día inédito: el exguerrillero Gustavo Petro Urrego se convirtió en el primer presidente de la izquierda en la historia de Colombia.
Oriundo de Ciénaga de Oro, un pequeño municipio de Córdoba, en el norte del país, y líder de la coalición Pacto Histórico, Petro venció a su contrincante, Rodolfo Hernández, en una reñida elección presidencial.
Aunque la victoria ocurrió en segunda vuelta con un estrecho porcentaje sobre Hernández (50,44% por 47,31%), Petro protagoniza un irrefutable hito político.
Además de ganar en su tercera campaña presidencial, es el primero de los ocho candidatos izquierdistas en la historia reciente de Colombia en lograrlo. Y vale señalar que tres de ellos fueron asesinados en sus intentos.
Como cualquier presidente de la nación tendrá limitaciones derivadas de la Constitución Política de Colombia y la estructura del Estado, pero también podría encontrarse con frenos que probablemente en su caso estarán más tensados por su pasado beligerante de izquierda radical y por algunas de sus propuestas, que han sido calificadas como audaces, populistas e irresponsables y generan nerviosismo en parte del país.
BBC Mundo conversó con varios analistas para saber cuáles son algunos contrapesos que pueden moderar la ambición de las reformas políticas y económicas que pretende Petro.







